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El archivo de Sherlock Holmes

Los últimos escritos de Conan Doyle sobre el detective

La piedra de Mazarino

The Mazarin Stone. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, octubre de 1921.

Este relato, basado en la obra de teatro del propio Conan Doyle The Crown Diamond: An Evening with Sherlock Holmes, se publicó por primera vez en el “Strand” en 1921. Debido a su procedencia teatral, la acción transcurre íntegramente en las habitaciones de Holmes del 221-B de Baker Street, y está relacionada con el robo de la magnífica piedra amarilla de Mazarino, conocida también como el diamante de la Corona.

El primer ministro, acompañado del ministro del Interior y de Lord Cantlemere, han acudido para solicitar la ayuda de Holmes en la resolución del robo del magnífico diamante, valorado en cien mil libras. Cuando Watson llega a Baker Street, Billy, el botones, informa de la visita de los egregios personajes, y se encuentra con un pensativo Holmes esperando “ser asesinado”.

La resolución del enigma tiene mucho que ver con la de The Empty House (La casa deshabitada) y con la utilización del maniquí con la efigie de Holmes realizada por el modelista francés Tabernier. El relato termina con la recuperación del diamante y la detención de los ladrones: el conde Negretto Sylvius y su ayudante Sam Merton, un ex boxeador que oficia de guardaespaldas del conde. Holmes se permitirá “torturar” a los ladrones con su interpretación al violín de la Barcarola de Hoffman, y gastar una broma a Lord Cantlemere, que desconfiaba de su eficacia para lograr la recuperación de la joya.

El problema del puente de Thor

The Problem of Thor Bridge. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, febrero de 1922.

En la introducción de este caso se hace mención a una caja de hojalata con documentos, que podría dar el nombre de El archivo de Sherlock Holmes a estos relatos. En algunas ediciones esta recopilación de aventuras recibe el nombre de Sherlock Holmes sigue en pie, para las seis primeras aventuras, y el de El archivo de Sherlock Holmes, para las seis últimas.

Holmes y Watson reciben la visita de un prepotente y poderoso personaje, J. Neil Gibson, conocido popularmente como “el rey del oro”, un magnate propietario de gran parte de las minas que existen del precioso metal. María Pinto, la bella y apasionada esposa de Gibson, de origen brasileño, había aparecido asesinada en su propiedad junto al puente de Thor, y va a ser juzgada por el crimen Miss Grace Dumbar, la joven institutriz de los hijos del matrimonio, a la que acusan todas las pruebas.

Los celos y el deseo de venganza pueden conducir a una persona a cometer los mayores disparates, aunque deba perder la vida para lograr su objetivo. Sólo la habilidad y la astucia de Sherlock Holmes podían aclarar un caso tan complejo, que hacía peligrar la vida de un inocente.

El hombre que trepaba

The Creeping Man. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, marzo de 1923.

Al narrar esta aventura, la intención es “disipar de una vez para siempre todos aquellos feos rumores que hará veinte años trajeron la revuelta a la universidad y hallaron eco en las sociedades doctas de Londres”.

Un domingo de septiembre de 1903, un telegrama rompe la paz y monotonía del doctor Watson. Decía así: “Venga inmediatamente si no hay algún obstáculo, y no deje de venir aunque lo haya. S.H.” Sólo Sherlock Holmes es capaz de enviar un mensaje semejante. El ansia de un anciano enamorado por recuperar el vigor y la energía perdidos conducen a un notable científico a recurrir a experimentos peligrosos. Ir contra las leyes de la naturaleza puede provocar situaciones que vayan más allá del control científico. A pesar de su edad, un famoso profesor se había comprometido con la joven Alice Morphy. Sus arriesgados intentos de estar a la altura de las circunstancias, lo convierten en un peligroso y patético personaje.

El vampiro de Sussex

The Sussex Vampire. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, enero de 1924.

Watson describe a Holmes con la frase “gorgoriteaba secamente, fenómeno que era en él lo que más se acercaba a la risa”, después de que éste haya leído una carta de Morrison, Morrison y Dodd, E.J.C., en la que se hace referencia a una consulta sobre vampiros que le había hecho Robert Ferguson, de Ferguson y Muirhead. Un comportamiento tan impropio de Sherlock Holmes marca el comienzo de esta nueva aventura del detective.

A continuación, Holmes recibe una inquietante carta de Ferguson, y “la sonrisa se fue esfumando hasta convertirse en una expresión reconcentrada de interés”. Holmes y Watson viajan a Lamberley, para acudir en ayuda del pobre Ferguson, según Watson: “Bob, el gigantón, el mejor tres-cuartos que Richmond tuvo jamás”. Allí descubren que la bella señora Ferguson ha atacado a Jack, hijo del anterior matrimonio, e incluso a su propio hijo, un bebé, siguiendo impulsos más propios de un vampiro que de una persona normal.
El asunto se resuelve cuando Holmes aclara la inocencia de la señora Ferguson, que ha echado todas las culpas sobre sí misma para ocultar a su marido los instintos asesinos de su perturbado hijo Jack. Duro golpe para el pobre Ferguson, que, a la alegría de la inocencia de su amada esposa, debe unir el dolor de aceptar la crueldad de su hijo.

Los tres Garrideb

The Three Garridebs. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, enero de 1925.

“Pudo haber terminado en comedia o pudo haber terminado en tragedia.” Watson recuerda la fecha de esta aventura, la segunda quincena del mes de junio de 1902, debido a que en ese mismo mes Holmes había rehusado cortésmente un título de nobleza. ¿Recordaría Conan Doyle lo que le costó aceptar su propio título de caballero?

Sherlock Holmes y el doctor Watson se ven sumidos en una divertida y casi trágica trama. En Estados Unidos ha fallecido un tal señor Garrideb, y ha legado su inmensa fortuna a las tres primeras personas que, apellidándose Garrideb como él, la reclamen. Los temores de Holmes se verán confirmados y, como en el caso de La liga de los pelirrojos, lo que parece una situación divertida y un tanto grotesca acabará encubriendo la peligrosa trama criminal del malvado Evan para fabricar billetes falsos.

Al final del relato, Watson hace una reflexión conmovedora: “Por una sola vez tuve yo la rápida visión de un corazón grande, y también de un gran cerebro. Todos mis años de servicios humildes sin reciprocidad culminaron en aquel instante revelador.”

El cliente ilustre

The Illustrious Client. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, mayo de 1925.

Diez largos años tardó Watson en lograr la autorización de Sherlock Holmes para publicar este caso. Finalmente, el detective accedió con la frase: “Hoy ya no puede causar perjuicio.” El caso se inicia el día 3 de septiembre de 1902. Watson y Holmes descansan tranquilamente en los baños turcos, cuando reciben una carta de Sir James Damery. Un desalmado y corrupto personaje, el barón Adelbert Gruner, está a punto de casarse con Violeta de Merville, la hija del famoso general, y Holmes y Watson deben impedirlo a toda costa. El famoso asesino austríaco -como le define Holmes- ha subyugado de tal forma a la joven, que nada ni nadie puede impedir la boda. El malvado personaje, que se ha permitido llevar un diario con sus felonías, titulado Almas que he arruinado, parece que va a lograr su objetivo. Pero Holmes, con su habitual astucia y con la ayuda de Watson, logrará apoderarse del diario, la única prueba que puede convencer a la joven Violeta. Una antigua amante del barón Gruner, Kitty Winter, prestará una gran ayuda a Holmes, y será la responsable del final de la carrera del desaprensivo barón, al rociarle la cara con vitriolo.

Los tres gabletes

The Three Gables. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, octubre de 1926.

Una casa llamada “Los tres gabletes” -tejadillos triangulares-, es la sede de la acción de este relato de Sherlock Holmes, publicado por primera vez en “Liberty” en septiembre de 1926, un año antes de la aparición de El archivo de Sherlock Holmes.

La historia de Mary Maberley, que recibe una oferta desmesurada por su casa con la única condición de no poder sacar ninguna de sus pertenencias, interesa vívamente a Holmes, pero mucho más cuando un matón intenta apartarle del caso. Holmes resolverá rápidamente el enigma, que no ofrece más interés que la implicación en él de una bella y rica aventurera internacional, llamada Isadora Klein, “la belle dame sans merci”, que intenta impedir su boda con el duque de Loamond, lo cual supondrá un brillante broche final a su carrera. Lograrlo le costará la suma de cinco mil libras, que permitirán a la señora Maberley cumplir su sueño de viajar alrededor del mundo.

El soldado de la piel decolorada

The Blanched Soldier. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, noviembre de 1926.

La gran curiosidad de este relato reside en que el narrador es el propio Holmes. Watson, harto de los reproches del detective sobre la superficialidad de sus relatos, le ha dicho: “Puede escribir usted mismo, Holmes”. Dicho trabajo le servirá a Holmes para comprobar la dificultad que conlleva narrar amenamente un caso, y apreciar el trabajo de su buen amigo Watson. El relato es un canto a la amistad y a la generosidad.

En septiembre de 1903, Holmes recibe la visita de James M. Dodd, preocupado por la desaparición de un gran amigo suyo y compañero de armas, hijo del coronel Emsworth, famoso héroe de Crimea. El señor Dodd está muy preocupado porque todos los intentos de dar con su amigo Godfrey son infructuosos. Aunque su padre le dice que su amigo está dando la vuelta al mundo, él cree haberle visto y, lo que más le preocupa, el joven rehuyó el encuentro.

Lo que parece un secuestro por parte de la famila, será resuelto por Holmes. La sagacidad del detective le hace suponer desde el primer momento que el joven Emsworth está enfermo de lepra. Aclarado el asunto, todo quedará reducido a otra enfermedad de fácil curación, que ha decolorado la piel del joven oficial como si se tratase de la lepra. La único que intentaba la familia era evitar que fuese internado en una leprosería.

La melena de león

The Lion’s Mane. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, diciembre de 1926.

La acción parece que se sitúa hacia el mes de julio de 1907. Holmes se encuentra en la región de los Down, cerca del Canal. Cierto día un suceso rompe el lento devenir del tranquilo lugar: Fitzroy MacPherson, profesor de ciencias en el cercano y prestigioso colegio de Harold Stackhurst, ha sido encontrado moribundo, presa de terribles dolores, tras un baño en el mar. Antes de fallecer sólo ha podido decir: “¡La melena de león!”

Se plantean numerosas hipótesis, y todas parecen tender hacia alguien empeñado en impedir el noviazgo del joven profesor con la belleza local, Miss Maud Bellamy. Holmes dirá respecto a la joven: “Maud Bellamy permanecerá siempre en mi recuerdo como una mujer perfecta y extraordinaria.” Finalmente, el detective descubre que la verdadera asesina es la “Cyarrea capillata”, un mortífero habitante marino de aspecto similar a la melena de león.

El fabricante de colores retirado

The Retired Colourman. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, enero de 1927.

“Liberty” publicó este relato el 18 de diciembre de 1926 y apareció en el “Strand” en enero de 1927. Watson, a su llegada al 221-B de Baker Street, se cruza con un patético personaje que Scotland Yard ha enviado a Holmes como el médico manda al gran especialista a un enfermo desahuciado El singular personaje es John Amberley, socio de la firma Brickfall y Amberley, fabricantes de materiales artísticos. Retirado en 1896, había contraído matrimonio al año siguiente con una joven veinte años más joven. La afición de Amberley al ajedrez le hizo dar entrada en su casa al doctor Ray Ernest. El interés del joven doctor había ido derivando del tablero de ajedrez a la persona de la joven esposa de su contrincante. Amberley acude a Holmes para que investigue la desaparición de su esposa que, aparentemente, ha huido con el joven amante y con todos los ahorros de su marido.

Holmes, con la ayuda de Watson, irá tirando de los diferentes hilos hasta llegar a la verdad. El abandonado esposo resultará ser un hombre perturbado y ruin que, sádicamente, se ha vengado de su esposa y del doctor Ernest. Curiosamente, un rival de Holmes, Baker, contratado por la familia del doctor, colaborará en la investigación llevada a cabo por los dos amigos.

La inquilina del velo

The Veiled Lodger. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, febrero de 1927.

Watson recibe la visita de una misteriosa desconocida que oculta su rostro tras un tupido velo y que quiere hablar con Holmes. “Dígale que soy la mujer de la colección de fieras de Rouder. Dígale eso y cítele el nombre de Abbas Parva.” Cuando la desconocida se levanta el velo ante Sherlock Holmes queda claro el alcance de la tragedia: un bello rostro destrozado por el salvaje ataque de una fiera. Tras la horrible mutilación hay una historia de crueldad y venganza. La desconocida ha contado su historia para que alguien la conozca antes de desaparecer, pero la intervención de Holmes dará un rayo de esperanza. Al poco tiempo, Holmes recibirá un pequeño frasco con un clarificador mensaje: “Le envío a usted mi tentación. Seguiré su consejo.” En este caso, la intervención del detective no sirve para desentrañar un misterio, sino para salvar una vida de un enemigo implacable: los recuerdos del pasado.

Shoscombe Old Place

Shoscombe Old Place. Arthur Conan Doyle. The Strand Magazine, abril de 1927.

Este relato, que apareció en la revista “Liberty” el 5 de marzo de 1927 y en el “Strand” en abril del mismo año, tiene el interés de ser el último relato publicado de Sherlock Holmes. Sin embargo, al incluirse en El archivo de Sherlock Holmes se situó en el penúltimo lugar. Shoscombe Old Place era una importante mansión situada en el parque Shoscombe de Berkshire. Junto con la importante cuadra de caballos anexa, había sido dejada en usufructo a Lady Beatrice Falder por su difunto marido. Con Lady Falder vive su colérico y violento hermano, Sir Robert Noberton.

Holmes deberá investigar el extraño comportamiento de ambos hermanos que hace temer por la seguridad de Lady Beatrice, probablemente raptada y asesinada por su hermano. El motivo de todo parece ser un caballo, “Shoscombe Prince”, en el que Sir Robert ha depositado sus esperanzas y su dinero para escapar de las garras de los acreedores. Holmes descubrirá el entramado en vísperas de la carrera. Nada es lo que parece y el triunfo del campeón, “Shoscombe Prince”, permitirá a Sir Robert, no tan malo como se suponía, arreglar sus problemas y poder encarar el futuro dignamente.